El termo de acero inoxidable es de esos objetos que usamos todos los días y limpiamos… cuando nos acordamos. El problema: el sarro y el olor a mate viejo se acumulan por dentro, donde la esponja no llega. La buena noticia es que limpiarlo bien lleva 10 minutos con cosas que ya tenés en la cocina — y hay dos o tres errores que pueden arruinarlo para siempre.

Agua bien caliente, unas gotas de detergente, tapá y agitá 30 segundos. Para llegar al fondo, un cepillo flexible para botellas hace la diferencia: las cerdas de silicona limpian las paredes sin rayar el acero. Enjuagá dos veces y dejá secar SIEMPRE destapado y boca abajo — el 80% de los olores nacen de guardarlo húmedo y cerrado.

El sarro (esas manchas blancas o marrones del fondo) sale con vinagre blanco: llená un tercio del recipiente con vinagre, completá con agua caliente, dejá actuar 30-60 minutos y cepillá el fondo. Para sarro rebelde, el combo bicarbonato + vinagre: dos cucharadas de bicarbonato, medio vaso de vinagre, dejalo burbujear destapado 15 minutos, cepillo y enjuague. El acero inoxidable queda como nuevo sin ningún producto agresivo.
Si el termo quedó con olor a mate de ayer (o a café de la semana pasada): bicarbonato y agua caliente toda la noche, destapado. Para olores persistentes, el truco del arroz: un puñado de arroz crudo, un chorro de vinagre y agua tibia — tapá y agitá fuerte un minuto; el arroz hace de esponja abrasiva suave donde nada más llega. Enjuague doble y secado destapado.
cuatro errores fatales: lavandina (pica el acero inoxidable y deja olor químico), esponja de acero o virulana por dentro (raya y ahí anida el sarro), lavavajillas (el calor del ciclo puede arruinar el vacío térmico del doble pared) y meterlo al freezer (mismo problema, al revés). Si el tuyo dejó de mantener la temperatura después de un lavavajillas, ya sabés qué pasó.
Un termo de doble pared funciona por el vacío entre sus paredes. Si recibió un golpe fuerte, pasó por el lavavajillas o el freezer, ese vacío puede perderse — y no tiene arreglo: se convierte en una botella común. La prueba: servile agua caliente; si la pared exterior se calienta, perdió el vacío. En ese caso, es momento de renovarlo — mirá los vasos y botellas térmicas del catálogo, con doble pared de acero real.

Enjuague con agua caliente después de cada uso (30 segundos), lavado con detergente y cepillo una vez por semana, vinagre contra el sarro una vez por mes si tomás mate o café a diario, y secado siempre destapado. Con esa rutina mínima, uno de buena calidad dura años manteniendo el frío y el calor como el primer día.
No, salvo que el fabricante lo indique expresamente. El calor del ciclo puede dañar el vacío de la doble pared y las juntas de la tapa: el termo deja de mantener la temperatura.
Enjuague diario, lavado con detergente semanal y limpieza profunda con vinagre una vez por mes si lo usás todos los días para mate o café.
El sarro es principalmente carbonato de calcio del agua: no es tóxico, pero da mal sabor y aloja bacterias si se acumula. Conviene sacarlo apenas aparece.